El municipio de Gualba, de 23.24 Km2, ocupa el extremo noreste
de la comarca del Vallés Oriental y su frontera con
el término municipal de Riells i Viabrea marca el límite
comarcal. Se encuentra a 177 m. de altitud sobre el nivel
del mar y limita por el NE con Riells y Viabrea, por el SE
con la Batllòria y la Tordera, por el NO con Fogars
de Montclús y Campins, y por el SO con Sant Celoni.
Su eje hidrográfico es La Riera de Gualba, que nace
en la font de Briançó, pasa por La Vall de Santa
Fe y desemboca en la Tordera, cerca de Gualba de Baix. Por
La Riera de Gualba confluyen el resto de torrentes como el
del sot de les Pedreres, el de la Manera, el de Cambó,
el can Renal, el de Terrados, que marca la separación
municipal con Sant Celoni, y el Torrent de Can Dansa que vierte
directamente sus aguas en la Tordera. Es un término
alargado, que tiene, de NO a SE, unos 8 Km en línea
recta.
Cruzan en su término en el sector S, la carretera C-35
que va de Granollers a Girona y la línea de ferrocarril
de Barcelona a Portbou, que tiene su estación en el
extremo SE del municipio, cerca del límite con la Batllòria.
Se han ocupado de Gualba muchos excursionistas y escritores,
como el romántico Víctor Balaguer (1824-1901)
o Artur Osona (1840-1901), pero el que más la popularizó
fue Eugeni d’Ors (1881-1954), con su novela “Gualba
la de mil veus” (“Gualba la de las mil voces”,
1915).
Petirrojo
Todo el término de Gualba, pero especialmente el sector
de la parte alta de la riera de Gualba, entallado en La Vall
de Santa Fe por un pequeño pantano, que recoge sus
aguas y las conduce a dos centrales hidroeléctricas,
llamadas Central de Arriba y Central de Abajo; tiene una belleza
natural extraordinaria.
El arroyo, que parte el término, salva los grandes
desniveles de las cimas del Montseny al sot de la Tordera,
con algunos espectaculares saltos como el del Gorg Negre (lugar
de leyendas y habitada por las mujeres de agua-hadas.), y
el espectacular salto de Gualba. Este último se precipita
por un terreno escalonado de 133 m. de altura, que convierte
el arroyo en una corriente de espuma blanca, que es la que
supuestamente le ha dado el nombre, casi milenario, de GUALBA
o AGUA BLANCA.
PATRIMONIO
Iglesia de Sant Vicenç: románica, del S.XI; restaurada
recientemente, conserva fragmentos de un retablo gótico,
con tablas pintadas.
Ermita de Sant Cristòfol: documentada en el 1328.
Paisajes de gran belleza, como el Gorg Negre, el Salt de Gualba
(con unos 33 metros de desnivel) y el Turó de Morou
(1307 m.).
Masías: mas (caserío, masía)
de l’Illa, la Coma y Can Renal.