En la edad media, la vida se estructura alrededor del régimen feudal,
una organización militar y política donde los
señores ejercían la superioridad jerárquica
sobre sus vasallos. La presión sarracena, que empuja
a la población hacia la montaña, provoca también
la construcción de varios castillos, con funciones
defensivas, algunos situados los puntos más altos del
Montseny, como el de les Agudes, Miravalls o Tagamanent, hoy
en día desaparecidos.
Otros castillos importantes del macizo son los de Montclús,
Cànoves, Montmany, Aiguafreda y el Brull. Pero por
encima de todos ellos destaca el de Montsoriu, ya sea por
su importancia estratégica como por su estado de conservación
actual, que lo convierten en una de las construcciones medievales
más valiosas del país