También llamada sitja del Llop (silo
del lobo), forma parte de una de las paredes de una cabaña
de pastor, la barraca de las Lloses, en la Calma. Su significado
y fecha son inciertos, aunque algunos autores la sitúan
hacia finales del Neolítico. En este caso, habría
sido testigo de los primeros ganaderos del Montseny y sería
el resto prehistórico situado a mayor altura del macizo.