Los restos más antiguos que se encuentran en el Montseny
corresponden a la plana que lo rodea. Los primeros datos seguros
de ocupación del macizo están representados
por los sepulcros megalíticos, los dólmenes.
Desde los íberos, la muralla del turó del Montgròs,
es el yacimiento arqueológico prehistórico más
importante del macizo. Los romanos, en su expansión
colonizadora por toda la mediterránea, exportan su
propio modelo urbanístico y productivo en todo el imperio,
y también en el Montseny, donde conviven durante mucho
tiempo con la población ibérica autóctona.
Los romanos no eran muy amantes de la montaña, pero
escogen las planas para vivir.