Dolmen de Pedraca
Se trata de una construcción funeraria de la época
Neolítica o del Calcolítico.
Es de planta rectangular con una gran losa de cubierta.
Crónlech de Pins Rosés
Está constituido por un conjunto de grandes monumentos
de carácter religioso y funerario hechos con enormes
bloques de piedra, de la misma naturaleza que el Dolmen de
Pedraca. Popularmente son llamados Piedras del Diablo, y son
muchas las leyendas que han generado.
Poblado ibérico del Turó del Vent (Colina
del Viento)
Los restos del poblado forman parte del patrimonio arquitectónico
que dejaron los primeros pobladores de Llinars, ya que fechan
desde finales del siglo IV a.C. hasta el siglo II a.C. Se
trata de un núcleo situado en un punto estratégico,
amurallado y testimonio de las relaciones comerciales.
Iglesia de Sant Joan de Sanata
Torre del Moro o Torrassa
Esta torre cilíndrica presenta una base de época
romana y un nivel superior posiblemente medieval. Popularmente
se dice que era un punto de aviso utilizado por los campesinos,
ante la llegada de los recaudadores de impuestos del rey moro.
Castell Vell (Castillo Viejo) o Castell del Far (Castillo
del Faro)
Esta fortaleza fue levantada sobre posibles ruinas ibéricas
y romanas hacia el siglo IX o X y tiene un importante interés
porque los descubrimientos arqueológicos hacen pensar
que se trata de un castillo de los cátaros.
Hacia el siglo XII, se hicieron reformas, cuando se levantó
la torre principal de la fortaleza, mientras que hacia 1336
la familia Corbera, los entonces propietarios, edificaron
una capilla dedicada a Santa María.
El terremoto del año 1448 destruyó el castillo,
y sólo se salvó la capilla.
Creus de Termes (Cruces de Términos)
Se trata de dos cruces de término parroquial de los
siglos XVI y de estilo gótico. Una está situada
en la Vía Romana, a la altura de Can Llobera y la otra
en el cementerio.
El Castell Nou (Castillo Nuevo)
El Castillo Nuevo, emplazado en el mismo núcleo del
pueblo, es uno de los mejores palacios renacentistas conservados
del país. Fue construido por encargo de Riambau de
Corbera-Sant Clement entre 1548 y 1558, después del
derrumbe del Castillo Viejo por el terremoto de 1448. El Castillo
Nuevo es el edificio más emblemático de la población.
Los pozos de hielo
Como su nombre indica, eran almacenes de hielo. El hielo se
obtenía por congelación natural del agua de
unas balsas próximas. Llinars conserva un par de pozos.
Fueron construidos entre los siglos XVI y XIX.
Iglesia de Sant Cristòfol (San Cristóbal)
Más conocida como la iglesia de Can Bordoi, ya que
está situada en la finca de esta masía. Fue
construida a principios del siglo XX.
Cada año para San Cristóbal, 10 de julio, se
hace un encuentro.
Iglesia de Sant Esteve (Esteban) del Coll
La parroquia de Sant Esteve del Coll ya existía en
el 1023. La iglesia de Sant Esteve fecha del siglo XVI, aunque
fue ampliada en los siglos posteriores y restaurada en 1885.
Cada agosto, la parroquia celebra la fiesta mayor.
Iglesia de Sant Joan (Juan) de Sanata
El lugar, de etimología incierta, se nombra por primera
vez en el 1003 y su iglesia, en el 1041. El templo actual,
de origen románico, fue erigido en 1572. El último
fin de semana de agosto, los vecinos de la parroquia organizan
la fiesta mayor.
Iglesia de Sant Sadurní de Collsabadell
La iglesia de Collsabadell está documentada desde el
988. En el 1040 se cita la parroquia pero en el 1130 se vuelve
a consagrar la iglesia. El templo actual es un edificio románico
que ha sufrido diversas reformas y ampliaciones posteriores.
Cada domingo hay misa.
Ermita de Sant Sebastià
Aunque sólo se conservan las ruinas, la ermita de Sant
Sebastià forma parte del patrimonio arquitectónico
religioso de Llinars, documentada en el año 1640.
Santa Maria del Prat
El edificio actual fue construido entre el año 1680
y el 1781, sobre los restos de la antigua iglesia, citada
por primera vez en el año 1040, hoy ya desaparecida.
Se celebra culto cada domingo.